Un pequeño enredo que suelo realizar cuando estoy con algún proyecto gordo y acabo un poco extasiado del mismo, es relajarme dibujando cosas alejadas de la temática o el estilo de lo que tengo entre manos en esos momentos... Así que, tras una pequeña parada técnica del cómic que estoy realizando ahora, he decidido dibujar estas dos versiones de pin-ups, con sendas chicas en un entorno espacial, en claro homenaje a las revistas pulp que tanto admiro. No me llevan mucho tiempo, y me permite desconectar un poco de otras cosas.
miércoles, 21 de agosto de 2013
sábado, 3 de agosto de 2013
Classic Superman
Nuevo homenaje al Superman más clásico... Muy pronto, olvidaremos que el Supes llevaba los calzoncillos por encima de los pantalones.
Classic Superman
Y con unos pequeños cambios en la tonalidad del traje y ciertos detalles en el emblema, también homenajeamos a, en mi humilde opinión, las mejor adaptación fílmica del personaje. Los cortos animados de los Estudios Fleischer.
Superman. Fleischer Bros
Opinad vosotros mismos y disfrutad:
martes, 23 de julio de 2013
El mundo ilustrado de Territorio de Bandoleros
Exposición El mundo ilustrado de Territoriu de Bandolerus. Del 12 al 31 de agosto en la Casa de Cultura de Serradilla (Cáceres). Forma parte de los eventos creados con motivo de la premiere de la película del mismo título, que se proyectará, en estreno mundial, el 17 de agosto a las 22 horas.
Aquí podéis ver el trailer de la película.
Aquí podéis ver el trailer de la película.
martes, 9 de julio de 2013
El Llanero Solitario cabalga de nuevo
Otro de esos personajes de la infancia que vuelven a la carga con renovada versión cinematográfica.
El Llanero Solitario (The Lone Ranger) fue uno de esos primeros tebeos que cayeron en mis manos siendo un infante, y, aunque duró poco, principalmente porque se publicó brevemente en España, a rebufo del éxito de la serie de dibujos animados y la película de 1981, siempre he tenido una especial querencia por este personaje, es lo que tiene haberte destetado con películas del oeste los sábados por la tarde.
El personaje surgió originalmente de los seriales radiofónicos, fue creado para la emisora WXYZ de Detroit, por George W. Trendle y Frank Striker, en 1933. Ambos autores manifestaron que lo crearon basándose en El Zorro de Johnston McCulley y las aventuras de Robin Hood. Por entonces, en plena Gran Depresión, el público americano buscaba figuras que representasen la eterna lucha entre el bien y el mal, la defensa de los oprimidos y la justicia. Fue en esta época que surgieron los grandes héroes de la iconografía americana, que aún siguen vigentes hoy.
De la radio, pasó a los seriales cinematográficos y el cómic. En 1938, el King Features Syndicate, comienza a publicar las tiras de prensa, pasando luego a comic-books y revistas pulps.
Pero el verdadero éxito del Llanero Solitario se produce en una incipiente televisión con la serie epónima protagonizada por Clayton Moore, como el ranger solitario y por el indio mohawk Jay Silverheels, como su fiel compañero Tonto (Toro en las versiones hispanas, por razones obvias). A partir de este momento y del arrollador éxito de la serie, se produce la verdadera eclosión del personaje, con multitud de productos derivados, juguetes, novelas, dibujos animados y cómics protagonizados por personajes con similares características (The Lone Rider, Masked Ranger, incluso una inicial Marvel creó The Ghost Rider, el jinete fantasma, personaje que cabalgaba por el oeste impartiendo justicia y que se reconvirtió en el Motorista Fantasma en los setenta, con aventuras más actuales).
En 1981 el jinete enmascarado volvería al cine con La Leyenda del Llanero Solitario (Legend of the Lone Ranger, William A. Fraker)
Y en este año 2013, el Llanero Solitario regresa a las pantallas cinematográficas, una vez más, para impartir justicia en el Viejo Oeste, de la mano de Gore Verbinski (director de Piratas del Caribe), con Armie Hammer como el Ranger de Texas reconvertido en justiciero enmascarado, y Johnny Deep (que le gusta demasiado ya lo de caracterizarse de personajes estrafalarios), como el indio Tonto.
The Lone Ranger rides again.
Aquí os dejo el trailer de la versión cinematográfica actual de El Llanero Solitario.
Y aquí dos enlaces para que veáis las anteriores encarnaciones del personaje.
domingo, 7 de julio de 2013
Territorio de Bandoleros
La película Territorio de Bandoleros ya tiene fecha oficial de estreno. Será el próximo día 17 de agosto en la localidad de Serradilla, coincidiendo con el Día del Habla Serraillana y los eventos de la Semana Cultural previa a las fiestas patronales del pueblo, los Sanagustinis.
Como indiqué en una entrada anterior, uno de los promotores y creadores de la película se puso en contacto conmigo para que les hiciese varias ilustraciones que compondrán una serie de carteles para promoción de la misma. Viendo que el material inicial que les suministré les pareció muy bueno, me indicaron que si quería realizar algunos trabajos más con los que se compondrían una exposición, mostrando mi visión de algunas de las escenas de la película.
Finalmente realicé veinticinco ilustraciones que se mostraran en la Casa de Cultura de Serradilla durante la semana cultural y las fiestas patronales.
Aquí están dos de los carteles con varios de mis dibujos, diseñados por la empresa leonesa Logotópico Comunicación, que hacen referencia al Día del Habla Serraillana y un Festival Musical que habrá posterior al estreno de la película.

Y aquí dos de las ilustraciones con las que se han compuesto estos carteles. Por expreso deseo de los productores no muestro más, ya que quieren guardarlos en exclusiva para la exposición el día del estreno.
domingo, 23 de junio de 2013
Mi opinión sobre "El Hombre de Acero" (CONTIENE SPOILERS)
Bueno, ya está hecho, culminada la espera de más de tres años, desde que se anunciase el esperado retorno de Superman al universo cinematográfico en El Hombre de Acero (Man of Steel, Zack Snyder), tras la ligera Superman Returns, que siempre me pareció más un homenaje a las anteriores pelis del Supes y a Christopher Reeve, que una adaptación formal del septuagenario personaje de DC Comics.
Vaya por delante que soy un fan incondicional de Superman desde que tengo uso de razón (atesoro cientos de cómics, películas y series de tv como si me fuese en ello la vida) y, por tanto, lo que aquí se expresa es mi opinión, lejos de ser objetivo, aunque sí muy crítico, pues me crié con el personaje, prácticamente aprendí a leer gracias a él y le conozco un poquitín para saber, al menos, algo de lo que hablo.
Tras más de tres meses de ponerme pesadito por este blog y, sobre todo por mi perfil de facebook, con adelantos, trailers, posters, dibujos, visionado de películas y lecturas variadas, centradas en el héroe kryptoniano, el pasado viernes 21 de este mes de junio, en el que conmemoramos el 75 aniversario de Superman, excelentemente acompañado de un par de amigos, me dispuse a disfrutar del regreso de mi héroe favorito a la gran pantalla.
Dos horas y veinte minutos después, salí del cine, entre maravillado, crítico, estupefacto e ilusionado.
A partir de aquí, los siguientes párrafos pueden contener SPOILERS, así que si no quieres, no sigas leyendo. Intentaré que no sea así, pero no lo aseguro.
La película en general me gustó, aunque, la verdad, esperaba algo más. Toda esa polémica del traje de Superman sin calzones me pareció un pufo para desviar la atención, por si lo habéis olvidado, Batman también ha llevado calzones encima del traje y nadie se rasgó las vestiduras en cuanto dejó de hacerlo. A mí al principio me desconcertó un poco el traje nuevo del Supes, sobre todo esas filigranas laterales que recorren su torso y piernas, pero con cada visionado, me va gustando más, cierto es que la capa peca en exceso de larga y que terminaría pisándosela a la mínima ocasión. Y, sinceramente, prefiero este diseño, que el que le han aplicado tras la renovación del Universo DC.
Yo, de pequeño, me ponía una toalla a la espalda y emulaba a Superman.
¿A quién emulará el joven Clark Kent?
Pues eso, que con la película tengo sentimientos encontrados. Me gusta y me disgusta al mismo tiempo, espero que esta opinión sirva para aclararme la cabeza.
Comencemos por el principio, y eso es Krypton. Me parece un acierto que el inicio de la película presente a Lara Lor-Van en el paritorio dando a luz a Kal-El, antes que presentar el planeta en sí. El hecho de que sea un parto natural en vez de un hijo engendrado en las cámaras de gestación kryptonianas, está directamente sacado de la versión renovada que hizo John Byrne para los cómics. Eso le da la humanidad que necesita el personaje.
El Krypton de Man of Steel, difiere bastante estéticamente del presentado en Superman, The Movie, hace 35 años. Aquella película presentaba un mundo frío, muerto, estéril, en su planteamiento éstético, con kryptonianos etéreos que casi parecía fantasmas. Éste Krypton es caluroso, desértico, lleno de altas torres y tecnología avanzada, con cierta éstética steampunk y que me recuerda, en su diseño artístico, al empleado en el Barsoom de la reciente, y a reivindicar, John Carter, personaje inspirador del mismo Superman.
Nos presenta un mundo colapsado, al borde mismo de la destrucción, no solo como planeta, sino como sociedad. Los kryptonianos se rigen por un código genético que se les implanta al nacer y les indica cual será su futuro (esto también está en los cómics de Byrne). Como siempre, Jor-El, da cuentas al Consejo Científico sobre la destrucción del planeta, aunque esta vez es bastante menos optimista e indica que están todos perdidos. Entonces se presenta el General Zod y da un golpe de estado de opereta, dando la razón a Jor-El, quien le dice que así no se hacen las cosas. Tras la discusión, Jor-El huye a su casa, perseguido por Zod. Todo esto pasa demasiado rápido como para enterarte de que está ocurriendo, y entre la huida a fuego y sangre de Jor-El, va a las cámaras de gestación y coge una calavera, que encierra todo el saber de Krypton (¿referencia a Brainiac en Superman, The Animated Series o al Erradicador de los cómics?) y se la lleva para implantar todo ese conocimiento en el neonato Kal-El, meterle en una nave y enviarlo a la Tierra, momento en que llega Zod, que expresa de forma vehemente su disconformidad con las acciones de Jor-El. Al mismo tiempo que el golpe fracasa, Zod es juzgado, sentenciado con sus acólitos a la Zona Fantasma y Krypton destruido, con Lara mirando el horizonte lleno de erupciones volcánicas.
En general, lo dicho, ocurre todo muy rápido, pero Russell Crowe está espléndido, no es el Jor-El de Marlon Brando, más dado a la reflexión, sino que es acción pura, Gladiator del Espacio.
Aquí llega, en mi opinión, un pequeño error narrativo que da un salto sin sentido en la peli. Al llegar la nave de Kal-El a la Tierra, pasa por una casa, suponemos que la de los Kent, y de ahí en una elipsis brutal al barco pesquero donde un adulto Clark Kent faena. Creo que ha sido un error no presentar a los Kent, aunque fuese lo típico, pasando con el coche y ver la nave de Superman estrellarse, pero bueno, yo no soy director de Hollywood.
A todo esto decir, que por ahora solo he visto la peli una vez y habrá cosas que se me escapen.
A partir de aquí hay un juego entre el presente de Clark Kent con trabajos basura, eludiendo los conflictos y el pasado a través de flash-backs que nos presenta al pequeño Clark, criado por sus padres, los Kent.
Sinceramente, no me gusta la visión que han planteado en la relación de Jonathan y Martha Kent con el pequeño Clark. Sobre todo la figura paterna, encarnada por Kevin Costner, más preocupado en ocultar la identidad y los poderes de Superman ante el mundo que en insuflarle valores morales y las fuertes convicciones de las que ha hecho siempre gala el personaje. Siempre he dicho que la diferencia entre Superman y otros superhéroes, es precisamente esa. Spider-Man lo hace por culpabilidad tras la muerte se su tío Ben, Batman es pura venganza y carne de psiquiátrico, pero Superman lo hace porque así se lo inculcaron.
Aquí nos presenta a un pequeño Clark miedoso en su relación con los demás y a la hora de descubrir sus poderes, poco menos que autista, que lloriquea y huye a la mínima ocasión. Esa es una educación basada en el miedo, al qué dirán, a las apariencias, en vez de enseñarle a controlar y usar sus poderes en beneficio de la colectividad, con la lógica prudencia que conlleva. Tanto en los cómics de la etapa post-Bryne como en la serie Smallville, nos muestra a un pequeño Clark aún sin superpoderes, se cae, se hiere, bueno, a lo mejor no lo mismo que otros niños, pero es humano y se relaciona perfectamente con su entorno. Los poderes comienzan a aparecer en la pubertad, cuando pasa de niño a hombre.
En este instante llega el momento decisivo que convierte a Clark Kent en hombre y le determina su curso de acción futura. La muerte de su padre adoptivo. Tanto en los cómics como en las películas y series previas de Superman, nos presenta la muerte de Jonathan Kent mediante un infarto cardíaco, algo que hace que Clark sea consciente de lo débil que es la humanidad y sobre todo, que no todo en este mundo se puede solucionar. Pues esto, en la película se lo han pasado por el forro, y en una escena de lo más surrealista, con un tornado que amenaza una transitada carretera de Smallville, la gente sale de los coches y huye despavorida a refugiarse bajo un puente. Los Kent y Clark salen del coche también huyendo, pero el bueno de Jonathan se da cuenta que se ha olvidado el perro y vuelve a por él. En ese momento, el tornado llega a su altura, se rompe una pierna intentando salvar al chucho y, cuando Clark va a ayudar a su padre, éste le hace un gesto con la mano indicando que no lo haga, o la gente sabrá quien es, y se lo lleva el tornado en una escena cargada, eso si, de ternura paterno-filial, con la apabullante música de Hans Zimmer de fondo. Todo esto tras haberle echado la bronca por salvar un autobús lleno de alumnos, algunos de los cuales, concretamente unos muy mal perfilados Lana Lang y Pete Ross, ven lo que ha hecho Clark y se lo echan en cara de sus padres. Así comprendo que Jonathan le diga a Clark que debía haberlos dejado morir, de desagradecidos esta el mundo lleno, hijo.
Perry ¿White? y Lois Lane... o Lana Lang, aún no estoy muy seguro.
A partir de aquí pasamos a la etapa adulta de Superman, que tambien va como el rayo. Me ha dado la sensación que en esta película han querido contar tantas cosas que no han sabido ordenarlas o ponerlas de un modo coherente. La aparición de la Fortaleza de la Soledad, que en esta ocasión, y eso sí me ha gustado, es una nave espacial kryptoniana llegada a la Tierra hace 20.000 años como avanzadilla (creo que sacado de la serie Smallville, donde también trataban un argumento similar), y que luego, sin venir a cuento ni decir porqué, dejaron abandonada, junto a sus tripulantes, ahora esqueletos. Para saber que ocurrió con esta tripulación, recomiendo Man of Steel, the prequel, un cómic donde se explica mejor la historia de esta nave y el descubrimiento de la misma por parte del ejercito americano.
En estas que hay un campamento del ejército USA, en el norte de Canadá, estudiando el hallazgo de tan insólita nave, aparece por allí Lois Lane, que va a cubrir la noticia, a pesar de ser secreto militar. Y el encargado de llevarle el equipaje es, ni más ni menos, que Clark Kent, cuyos devaneos laborales le llevan por aquellas latitudes. Kent ha sentido la presencia de la nave, o simple curiosidad morbosa, y por la noche se adentra en el interior de la misma. que está enterrada bajo toneladas de hielo. Lois lo ve escabullirse y va tras él. Allí se presenta un holograma de Jor-El cuando Clark activa la nave con el pendrive que le legó su padre. Éste, le cuenta sus origenes y todo lo que ha pasado es su planeta, en plan Marlon Brando, pero con menos tiempo para dar lecciones. Al tiempo que salva a Lois de un robot con muy malas pulgas.
A partir de aquí, la peli se convierte en un carrusel. Las escenas se suceden muy rápidamente, de nuevo. Aparecen los kryptonianos del general Zod, llamados por la nave, que fueron liberados de la Zona Fantasma por la explosión de Krypton, con lo cual, tuvieron una condena de tan sólo dos horas. Lois investiga quien es el misterioso personaje que le ha salvado y se ha llevado la nave y su corazón, y sí, descubre que Clark Kent, es Superman con increible facilidad. El general Zod amenaza a la humanidad con acabar con ella si no se entrega Superman, que nadie en el mundo sabe quién diablos es. Kal-El se ofrece al ejército, se entrega y Zod se le ocurre la genial idea de recrear Krypton en la Tierra (algo visto en los cómics en la saga del Erradicador), y claro como diría La Cosa, es la hora de las tortas. Una hora y pico de acción incesante y descomunal, con Superman partiéndose la pana con los kryptonianos de Zod y destruyendo Smallville y media Metrópolis por medio. El cine actual está mas preocupado por mostrar destrucción masiva de edificios que en preguntarse que pasa con la gente que hay dentro de ellos. Vista la magnitud de la destrucción que se produce en las escenas de Smallville y Metrópolis, cabe preguntarse, si alguien, aparte de los protas, se salvó. Superman siempre se ha definido por la excesiva sobreprotección que da a cualquier vida humana, algo que aquí se obvia en aras de una batalla a puñetazo limpio y supervelocidad.
El general Zod, mucha armadura, pero con el cuello al descubierto.
Y el final, tan polémico para quien cree conocer al personaje, pero que los que sí le conocemos ya hemos visto esta resolución en Superman II, aunque de una forma más elegante y, bien pensado, también más cruel, ya que Zod no suponía una amenaza al convertirse en humano. También en los cómics se da esta solución final, pero las consecuencias para Superman son mayores, ya que enloquece y desarrolla una violenta doble personalidad.
En fin. una película que se disfruta pero que se intuye con planteamientos rápidamente resueltos a fin de mostrar lo que la gente espera del cine de entretenimiento actual, dos horas de acción a raudales y destrucción gratuita que nos presenta a un Superman del nuevo siglo, más preocupado por si mismo que por la integridad de los demás. Vuelvo a remarcar que apenas se le ve salvar gente, le falta alguna escena en la que empatice con la población civil y le haga un símbolo de esperanza, de todo lo bueno que hay en nosotros, que al levantar la mirada digan, ¿es un pájaro?, es un avión?, no, es Superman. La presentación ante la Tierra al mismo tiempo que Zod y sus secuaces, hacen que puedan tomarle igualmente por invasor. Al menos en Superman Returns, cuando caían cristales de los edificios los fundía con su visión calorífica para que no dañasen a nadie, aquí caen edificios enteros, llenos de gente y Superman sigue a hostias con los kryptonianos. Esperemos que en Man of Tomorrow (el título es una idea mía, siguiendo la estela del actual) perfilen los fallos y los aficionados a Superman tengamos nuestro Caballero Oscuro.
Estoy seguro que en un segundo visionado, con más detenimiento y detalle, disfrutaré mas y veré cosas que se me pueden haber pasado.
viernes, 21 de junio de 2013
El Hombre del Mañana
Nueva ilustración de Superman, portando el traje de la película de Snyder. Continuamos celebrando el 75 aniversario del personaje, en el día en el que se produce el estreno en nuestro país de El Hombre de Acero.
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